La tasa nacional de desempleo y los salarios estancados dominan los pensamientos de los estadounidenses preocupados por la economía. Tan importante es el número de cierres de negocios, aunque rara vez obtiene la misma cantidad de atención. Una elevada tasa de desempleo y un número creciente de cierres de negocios se alimentan mutuamente en una economía con poca demanda.
La mayoría de los HispanoLatinos generalmente saben lo que es ser desempleado pero menos saben la ansiedad de perder un negocio. Los dos son iguales. En un mundo en que empresas grandes puedan ser aplastadas por los cambios en la competencia global, los propietarios de empresas pequeñas y medianas también pueden ser caídos bajo por esos mismos cambios. Y la economía estadounidense se está superando poco por poco por el aumento de la productividad en el mundo y por la conversión de millones de manos en tierras extranjeras a una gigantesca fuerza de mano de obra de fabricación trabajando con salarios demasiados bajos. Cualquier fuerza que pone presión en el producto nacional total afecta a todos, y las empresas de los HispanoLatinos no son una excepción.
El éxito de cada negocio HispanoLatino es crítico para sus propietarios, obviamente, pero tanto como para el país. Debe ser evidente por qué: Los más creciente el porcentaje de la población nacional que logra la población HispanoLatino, los más crecen sus responsabilidades para los presupuestos locales, estatales y federales. Sin embargo el promedio de ingresos de los hogares HispanoLatino en dólares reales es la misma como lo fue hace 40 años. He escrito en otro lugar (“Lo que cada HispanoLatino tiene que saber”) que el crecimiento de la población de los HispanoLatinos es un componente clave de la futura seguridad nacional del país.
Resulta que las empresas de los HispanoLatinos que pueden aumentar los ingresos familiares y crear puestos de trabajo son un componente clave de cómo sobrevive la nación en el futuro. Los dueños de negocios quienes luchan para evitar el desastre son tan importantes como los valientes hombres y mujeres que batallan en el extranjero en las fuerzas armadas para evitar otro ataque terrorista.
Cómo mantener vivo un negocio hoy en día es el mismo que logra el crecimiento de una empresa: La búsqueda de nuevos mercados, asociando con rivales que una vez temían, vigilando los costos de operación. Pero se necesita también una nueva perspectiva: Las empresas de todos los tamaños deben comprender plenamente la transición demográfica y social que atraviesa el país.
Es imperativo que los dueños de negocios comprenden cómo están cambiando los datos demográficos de sus mercados. El principio de la ubicación es casi siempre el factor primordial pero debe ampliarse para incluir donde un negocio se ajusta a la siempre cambiante tendencia geográfica y demográfica de una ciudad; cómo encaja un negocio en la tendencia geográfica y demográfica de un sector del mercado; donde cambios en la demografía está causando algunos propietarios que no son HispanoLatino a retirarse, permitiendo HispanoLatinos obtener empresas viables. También, habilidades críticas de administración de negocios pueden transferirse a nuevas líneas de negocio y a nuevos mercados.
La promesa del comercio internacional no está fuera del ámbito de casi cualquier negocio que no se enfoca en servicios totalmente locales. ¿Que bloquea una empresa profesional local de ofrecer sus servicios a nivel mundial?
La enorme ola de cambio global que ha sacudido a la economía estadounidense también está produciendo un nuevo mercado global – un caso clásico de destrucción creativa de la filosofía de Joseph Schumpeter. Se ha formado una clase media global mucho más grande nunca se ha imaginado y aprovechando su formación es una manera por cual el país – con una población de HispanoLatinos constantemente creciente – puede lograr éxito en el futuro.
Las economías locales que han sufrido del impacto de la reordenación de la economía mundial y de los cambios de población interna no tienen que inundar los dueños de negocios HispanoLatinos.
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