En serio, lo dijo

Un reportaje del Associated Press la semana pasada citó al gobernador del estado de Alabama, republicano Robert Bentley, quien firmó la legislación dirigida a cualquier HispanicLatino que parezca estar ilegalmente en su estado. La ley habría expulsado a cada chico morenito de la escuela, pero un tribunal federal intervino. Bentley, sin la intención de provocar carcajadas, pregunto porque se ríe casi toda la nación de su estado.

“¿Por qué estamos logrando toda la publicidad? Creo que tiene que ver con el pasado de Alabama y la percepción que tiene la gente de Alabama durante los años… realmente (otros) no reconocen la cantidad de avances que hemos logrado en Alabama durante los últimos 50 a 60 años,”dijo Bentley.

Todos los días se aprende algo.

El reporte del AP dio enfoque porque Alabama, tan alejado de la frontera con México, se convirtió en el epicentro de la lucha sobre la inmigración. Con una de las poblaciones mas limitadas en enumero de inmigrantes en el país, el estado – que nos dio George Wallace enfrentando al progreso en la puerta de la escuela en otra década – tomó la iniciativa a dañar todo un grupo de personas con una ley punitiva tan dura que sólo no está perjudicando las familias pero la economía del estado. Evidentemente, la gente trabajadora del estado no se pone a recoger sus cosechas en los campos, y por lo tanto se están podridos. La última vez que Alabama ofendió a la humanidad destrozó su propia economía y el estado nunca se recuperó.

Leyendo sobre la decisión de Alabama a permanecer en la edad oscura me recordó de un rodaje de larga distancia con el gobernador de esa otra baliza luminosa, el estado vecino de Mississippi. Su gobernador en el momento, una luz llamado Kirk Fordice, alcanzó a través de 500 millas de Jackson a Austin para reaccionar a una columna que yo escribí en 1992. Escribí que sin reformo de su sistema de financiación de escuelas públicas el estado de Texas a la larga se convertiría en un “Mississippi gigante” (que entre los 50 estados era último en el gasto en educación pública y último en el producto interno).

No pensé sobre Fordice hasta la semana pasada, que apenas merece más que una búsqueda minima por el  internet, que por supuesto tuvo la misma historia tosco:

“Un conservador clamoroso, Fordice defendió recortes de impuestos, la abolición de la acción afirmativa, reducciones en el sistema de bienestar, amplió la pena capital y más duras condiciones en las prisión…(él) había alarmado grupos judíos … refiriendo a los estados unidos como “una nación cristiana” durante una conferencia de gobernadores republicanos. El gobernador de Carolina del Sur Carroll Campbell rápidamente ofreció una corrección, añadiendo Judeo-” como prefijo a Cristiano, pero Fordice repitió su calumnia. Fordice más tarde se disculpó por cualquier seria ofendido. En agosto de 1996, Fordice firmó una orden ejecutiva que prohíbe el reconocimiento de personas del mismo sexo…Fordice entonces fue se enredo en un romance extramatrimonial que resulto a su divorcio de su esposa de 44 años…Después de dejar su cargo de oficina, Fordice se casó con (su novia) pero…(se) divorciaron…murió a la edad de 70 años.”

Por lo tanto, ya después de diez años ya en el nuevo milenio, Mississippi  sigue siendo último en todo. Nada ha cambiado, y Alabama, bueno, Alabama es la misma Alabama de siempre.

Los blogs serán publicados el lunes, el miércoles y el viernes o en el medio como comentario especial.