La semana pasada el Departamento de Justicia, encabezada por el Fiscal General Eric Holder, montó un ataque tan débil ante la Corte Suprema contra ley anti-inmigrante y anti-HispanoLatino del estado de Arizona conocida como S.B.1070 que incluso neófitos se dieron cuenta de cómo inútiles fueron los abogados de Obama. Ellos fallaron miserablemente en un caso de importancia existencial para la comunidad HispanaLatina, que debería estar agradecida de que los abogados de Obama este año no controlarán el desafío ante el mismo Tribunal a las políticas favorables de admisión de alumnos de la Universidad de Texas – incluso los colegios y universidades de la nación.
Los HispanoLatinos no deben ser felices sobre el desastre de la semana pasada si la Corte afirma cualquier parte del 1070 el próximo junio. Los HispanoLatinos que son ciudadanos que piensan que están exentos de las ramificaciones de Arizona tienen una sorpresa que les espera. El Presidente Obama quizás también enfrentara una sorpresa en noviembre.
La mayoría de expertos jurídicos presupone que el falso intento del Departamento de Justicia provocará el Tribunal aprobar al menos una parte de la ley de Arizona que hace sospechosos a individuos por su color, raza, etnia y el sonido del discurso de estar ilegalmente en el país. Mi temor – y ruego que estoy equivocado – es que los gobiernos locales se apresuraran a proponer y aprobar ordenanzas contra inmigrantes indefensos y las poblaciones HispanaLatinas locales. Imagina cientos de “Americanos”, como el alguacil Joe Arpaio en Arizona, corriendo como salvajes en cada estado del país.
Imagina ciudades y condados en todo el país que están lamiendo sus labios para ataqar a los que se aparecen HispanoLatino. La Corte en junio le va dar rienda suelta a nada menos que una forma legalizada de limpieza étnica. Esa fue la intención de Arizona desde el principio y si la Corte admite 1070 en cualquier forma, los gobiernos locales llevarán la ley al máximo. Racistas como Joe Arpaio ya deben ser delirantes como los racistas cuando las leyes contra los negros se afirmaron hace años. Y no será tan sencillo superar estas medidas locales. Los estados ahora tendrán que aprobar leyes para reemplazar las de los gobiernos locales – un papel imposible en cuenta los obstáculos legislativos que los legisladores pueden poner en el camino.
¿Ahora que deben hacer los HispanoLatinos? Sin duda está causando más de ellos pensar sobre Obama. Con otro candidato viable, Obama probablemente perdería la elección. Aún así, él está más en peligro ahora que fue la semana pasada. Cualquier disminución en la participación HispanaLatina en las urnas será fatal. Los HispanoLatinos no mostrando suficiente interés en la elección – ni hablar de los que van a votar contra Obama – le costaría los estados de Virginia, Carolina del Norte, la Florida, Iowa, Colorado, Nuevo México y Nevada y, poéticamente, Arizona.
Al darse cuenta del peligro repentino en cual se encuentran, los demócratas del Senado anunciaron con gran fanfarria que ellos inmediatamente propondrán una ley para anular los efectos de la ley de Arizona si el Tribunal decide negativamente. Lo siento, chicos: Los HispanoLatinos todavía no han alcanzado los niveles educativos del resto del país pero no son estúpidos. ¿Cómo, exactamente, es que el intento legislativo de Harry Reid solucionará Joe Arpaio o Farmers Branch en Texas o Hazelton, Pensilvania, o todo el estado de Alabama o el resto de los 50 estados?
El desastre de la semana pasada, junto con los intentos de Marco Rubio para promulgar una especie del Dream Act, abre la puerta para el senador de Florida a un creciente público HispanoLatino dispuesto a escuchar un mensaje anti-Obama anclado por el aumento de deportaciones y una economía todavía atorada. Rubio’s motivaciones pueden ser tan transparente como las de Harry Reid. Cualquier proyecto de ley del Senado no vería la luz del día en una Cámara de representantes dominada por xenófobos Republicanos. Aún así, Rubio busca cómo ser utilizado en una estrategia para las elecciones generales. Sus primeros pasos de bebé sobre el Dream Act podrían ser su creciente reconocimiento que la comunidad HispanaLatina se extiende más allá de Miami y que, después de Arizona, es más probable convertirse en una fuerza más políticamente coherente y por lo tanto más potente.
Ciertamente no tan débil como los abogados de Obama.
Siéntase libre de reenviar estos blogs a sus amigos.