Individuos recuerdan específicamente el momento cuando escucharon que John F. Kennedy había sido asesinado en Dallas en 1963. Muchos menos de nosotros recordaremos – ya que nadie sabe exactamente cuando ocurrió – el momento en que los nacimientos “blancos” de la nación cayeron por debajo del 50 por ciento, probablemente en los principios de 2011. Aún en comparación, las noticias que los HispanoLatinos, los negros, los asiáticos y los de razas mixtas están dando la luz a una nueva mayoría son mucho más importantes que lo que sucedió en Dallas.
La Responsibilidad de una Generación Nueva
En su historia, los Estados Unidos como un país ha tenido que depender de generaciones específicas para el bien del país. Una generación luchó para crear el país; otra generación luchó por mantener el país entero y no dejarlo caer en desunión; otra generación derrotó el fascismo; otros triunfaron contra el comunismo; y ahora otra lucha contra el terrorismo internacional. Los HispanoLatinos no son diferentes. Son una nueva generación de estadounidenses de cual se le pide salvar y mantener su país para un propósito mucho mayor que la gran mayoría de HispanicLatinos no podía haber considerado nunca – salvo que muchos de ellos comienzan detrás de la curva social, económica y política. Y las dimensiones de la responsabilidad que llevan son enormes. Cómo guardar un país que parece estar en declive internamente no es tarea pequeña.
El Matrimonio de Mismo Sexo no Sobrepasa Arizona
Hace muchos años, uno de los libros más influyentes jamás escritos formó mi propia identidad política y mi punto de vista. Ostensiblemente sobre la campaña presidencial de 1960, el ganador del Premio Pultizer, The Making of the President, escrito por Theodore White contó la historia de como John F. Kennedy y Lyndon B. Johnson sobrevivieron una de las campañas presidenciales más estrechos en la historia de la nación. Pero más que simplemente convertir una historia política en una narración muy interesante, White escribió como los mercados del político son casi cómo los mercados del consumidor. Cincuenta estados y el Distrito de Columbia – cada uno diferente del otro – componen 51 mercados políticos cada uno con muchos más submercados, cientos de hecho. La historia sigue la misma.
Los HispanoLatinos: Un Drama Más Humano que Nuevo Mercado
Mercados es una palabra utilizada fácilmente y frecuentemente en el cambiante panorama del negocio de la televisión. Una definición de mercado es el antiguo tratando de salir como nuevo – y tal vez como noticias nuevas. En la industria de la televisión tan alborotada, ‘mercado’ también podría definirse como redes descubriendo que se encontraban en contra de la historia. Ciertamente, la industria televisora ha hecho lo más posible para ponerse al día con los medios de comunicación social, y ha comenzado finalmente a alejarse de una demografía antigua en la que ha quedado estancada y en la cual cada día menos aplica la última definición de que son los mercados: Una manera de hacer dinero.
Por fin: Rehaciendo las Noticias
Hoy hay muchos trabajos provocativos al nivel ejecutivo en los estados unidos. La economía del país está siendo sacudida por todos lados por la competencia extranjera, trabajadores sin habilidades apropiadas y una infraestructura que cada día cae detrás del resto del mundo. Pocos de esos puestos hoy son más difíciles de los que requieren la dirección de una red de televisión (o empresas de publicidad o de producción cinematográfica).
No importa si es una operación comunicando en español o ingles: Todos están atrapados por una demografía cambiante; el evidente y creciente poder de los medios sociales; y un público compuesto por subgrupos que son duros unificar en un solo mercado. Este sector es nada menos de un gran alboroto exacerbado por modelos de hacer negocio que probablemente deben ser renovados o eliminados. Entonces no es sorprendente que abundan los rumores sobre el futuro de las redes de comunicación en español, de la llegada empresas nuevas y de la creación de nuevos híbridos para los HispanoLatinos en quienes el inglés es el idioma dominante. Las redes ABC y Univision esta semana afirmaron su intención de crear un nuevo canal el año próximo de noticias de cable para esos mismos HispanoLatinos.
Líderes del Dream Act enfrentan decisiones difíciles
Criticado por la aprobación de una ley muy débil de derechos civiles en 1957, aunque era la primera ley de derechos civiles aprobada por el Congreso en casi un siglo, el Senador Demócrata, como líder de la mayoría, Lyndon B. Johnson, respondió diciendo que era sino un primer paso para mayores ganancias por delante. Ocho años más tarde, un paquete mucho más amplio de los derechos civiles si se convirtió como la ley del país. La historia de aquellos años – narrada por Robert Caro en su nuevo libro, The Passage of Power – tiene consecuencias reales para los partidarios contemplando la nueva versión de el propósito conocido como el Dream Act.
‘Diversidad’ no Funciona Tan Bien en Nuestra Nueva Era
La palabra diversidad ya no tiene sentido entre los HispanoLatinos que son conscientes e informados sobre el futuro. La unidad es mucho más útil para nuestra época y habla de la importancia estratégica de una población que ha ganado masa crítica, un resultado de su demografía y la geografía. Un microcosmos del tipo de colaboración que la geografía y la demografía extraerán naturalmente de los HispanoLatinos son las operaciones diarias de cadenas de televisión de habla hispana del país. Cada día del año, profesionales HispanoLatinos de todos los rincones y naciones del mundo producen programación desarrollado y administrado por personal cuyo idioma primario de interés podría ser un español derivado de diferentes países de origen pero cuya lengua en la sala de control es probablemente ingles.
Sobre Afganistán, Obama Resuena Dentro la Comunidad Hispana Latina
Había algo inusual acerca de Presidente Obama anoche cuando habló desde la base militar de Bagram en Afganistán. Su tono de voz capturó el cansancio de la nación de la guerra sin su voz también sonando fatigada. Hubo ningún estruendo, ninguna tontería en su discurso. Prácticamente, él sonó presidencial. No buscó retóricas alturas inútiles. Todo esto sin duda resonó bien dentro de la comunidad HispanaLatina, cuyas contribuciones a las guerras de Bush están documentadas.
Obama encarna en parte el sentimiento común expresado por un miembro de mi familia hace un año. “Tenemos que salir de esos sitios. Hemos hecho todo lo posible. No va a funcionar en el final, pero nadie le ha dado la mejor lucha”.
De hecho, los costos para el país y dentro de la comunidad HispanaLatina durarán décadas y durante las vidas de todos. Es realmente tiempo de parar el combate. Es difícil creer que se han gastado más de un trillón de dólares en esas guerras y que se gastará mil billones más para cuidar los heridos y las familias de los muertos.
El mensaje que Obama envió era un tema poderoso — también como la que no fue expresada: Saldremos. Cerraremos la cuenta de la tesorería, abriremos otro camino.
La esperanza es que los neoconservadores desacreditados, los que se quedaron sentados mientras otros lucharon y los guerreros habituales que sumieron el país en estas guerras dolorosas también entienden el mensaje por siempre.
En su voz radica la posible reacción de un país si fuera atacado nuevamente – Dios no permita — como fue en septiembre de 2011. Sólo la gente más ridícula buscaría algún sitio para atacar – ¿donde? Más probablemente, sería necesario intensificar lo que estamos haciendo ahora: Mantener la presión y esperar un cambio generacional en el mundo islámico. Las naciones pueden cambiar dentro de una generación. Algunos pueden subir; otros declinan. Quizás esa es la razón para un compromiso más grande que la mayoría de los estadounidenses quiere ahora.
La Corte Podría Potenciar el Comienzo de la Limpieza Étnica de la Comunidad HispanaLatina
La semana pasada el Departamento de Justicia, encabezada por el Fiscal General Eric Holder, montó un ataque tan débil ante la Corte Suprema contra ley anti-inmigrante y anti-HispanoLatino del estado de Arizona conocida como S.B.1070 que incluso neófitos se dieron cuenta de cómo inútiles fueron los abogados de Obama. Ellos fallaron miserablemente en un caso de importancia existencial para la comunidad HispanaLatina, que debería estar agradecida de que los abogados de Obama este año no controlarán el desafío ante el mismo Tribunal a las políticas favorables de admisión de alumnos de la Universidad de Texas – incluso los colegios y universidades de la nación.
Las Noticias Sobre los HispanoLatinos Siempre Necesitan Su Propio Contexto
A veces en el periodismo no es la noticia sino su contexto que importa. Así es con las noticias esta semana sobre la rápida disminución de la inmigración mexicana a los Estados Unidos. Las historias han generado cobertura por todos los medios en toda la nación. Mexicanos llegando al norte forman uno de los componentes de la cambiante demografía que atraviesa el país y es importante que HispanoLatinos no crean que el total de su población vaya a disminuir de cualquier modo en el porvenir. Hacen ya los 50 años – mucho antes de la conversión del advenimiento de la población HispanaLatina como un tema de interés periodístico – que el poder de la demografía y la economía me impresiono profundamente.
La reducción por el Congreso del programa bracero que permitió a los mexicanos a trabajar legalmente en el país y la casi simultánea de cierre de la base de la fuerza aérea local devastaron económicamente la ciudad en el oeste de Texas donde crecí, reduciendo la población del condado de unos 40,000 a 30,000. Pero al mismo tiempo el país ya había escrito un pasaje profético en su historia y sus autores no eran los inmigrantes mexicanos, cambios en la economía o las leyes aprobadas por el Congreso pero la población Anglo. En algún momento en 1972 o 1973, la población Anglo decidió que iba a dejar de tener más de dos hijos por familia. Con estos tipos de datos, la noticia le puede dar forma al contexto.